En Five Star Dairy reducen los casos de mastitis tóxica con ayuda de la secadora de camas de McLanahan

Casos prácticos

En el año 2000, Lee Jensen, su esposa, la Dra. Jean Amundson, y su primo Jim Jensen fundaron la lechería Five Star Dairy en Elk Mound, Wisconsin. En la actualidad, en Five Star Dairy se ordeñan 1.000 vacas y se producen, en promedio, 90 libras (40 kg) de leche por vaca, por día. Los Jensen constantemente modifican aspectos de su operación a fin de garantizar el máximo bienestar de las vacas.

“Lo que antes se consideraba bueno, hoy es común y corriente”, comenta Lee Jensen. “Hace mucho tiempo que trabajo en la industria de las lecherías y nunca quise formar parte de lo común y corriente”.

Desafío

En Five Star Dairy utilizan compost que se airea dos veces al día para las camas de las vacas antes y después de parir. En los establos libres, se emplean sólidos digeridos para las camas. Estos sólidos anteriormente se secaban mediante dos prensas de tornillo sin fin, pero a Lee Jensen le pareció que esos equipos antiguos ya no eran capaces de secar bien las camas.

“Calculo que el contenido de humedad de las camas más húmedas era del 69-70 %, así que teníamos un 30-31 % de material seco”, explica.

Jensen sabe que la comodidad de las vacas es un factor fundamental para la producción y la calidad de la leche.

Five Star Dairy Bedding Dryer Discharging Sand

“Siempre que se puede reducir el estrés, todo mejora, de modo que existe una correlación entre las células somáticas, el bienestar de las vacas, la mastitis y los patógenos”, afirma. “En el pasado, una cifra de 200.000 células no era algo malo. Recibíamos primas por cifras bajas de células somáticas y cosas por el estilo. Sabía de lecherías donde habían logrado bajar la cifra a 100.000 y quería que la nuestra fuera incluso menor”.

Además de bajar la cifra de células somáticas, el objetivo de Five Star Dairy era disminuir el índice de sacrificio.

“Teníamos un índice de sacrificio demasiado alto, y eso en gran parte se traducía en casos clínicos de mastitis. No es lo mismo la mastitis que la mastitis tóxica”, observa Jensen. “En un caso de mastitis tóxica, la vaca probablemente se venda de una manera u otra, y eso realmente me molestaba”.

Jensen también quería aumentar la cantidad de vacas adultas en el rebaño.

“Siempre hemos tenido una producción bastante buena y decente, pero algo que siempre me molestaba era que la edad promedio de nuestro rebaño era muy baja”, cuenta Jensen.

Al aumentar la cantidad de vacas adultas, se reduce el índice de reemplazo, que es un costo directo para la lechería. Además, las vacas adultas por lo general producen más leche que las jóvenes.

“Necesitábamos ver mejoras en cuanto a vacas menos tratadas. También queríamos mejorar la cifra de células y la reproducción”, agrega Jensen. “Simplemente tratábamos de diseñar un sistema mejor”.

Solución

Jensen dice que una secadora de camas parecía ser la “pieza clave” que necesitaba para mejorar su sistema. Analizó diversas secadoras de camas antes de encargarle a McLanahan que fabricara una secadora para su lechería. La reputación de McLanahan le brindó la tranquilidad que necesitaba para tomar la decisión.

“Me gustaba la idea de trabajar con una gran empresa de renombre y buena reputación, que tuviera un distribuidor local para poder conseguir piezas y mantenimiento, y la experiencia y los conocimientos necesarios para mantener el sistema funcionando durante mucho tiempo”, cuenta Jensen. En Five Star Dairy utilizan la secadora de camas 10 horas por día y 6 días por semana. Jensen afirma que les permite tener material de cama seco de sobra.

“Ponemos una carga a la mañana y otra alrededor del mediodía, y listo. El funcionamiento es simple y realmente no requiere mucho personal”, explica. “Tardamos 10 minutos, tal vez 15, en poner todo en marcha al comienzo del día y prácticamente no hemos tenido complicaciones”, agrega.

Resultados

Desde que instalaron la secadora de camas de McLanahan, las camas de estiércol en Five Star Dairy tienen menor contenido de humedad.

“Antes teníamos aproximadamente un 70 % de humedad y ahora el producto que obtenemos con la secadora tiene un contenido de humedad de alrededor del 30 %”, cuenta Jensen.

Además de secar las camas, las altas temperaturas de funcionamiento de la secadora permiten eliminar los patógenos que pueden resultar perjudiciales para la salud del rebaño. En particular, Jensen afirma que la secadora de camas de McLanahan “funciona realmente bien” cuando se trata de eliminar el patógeno que causa la mastitis clínica.

“Hace un año, teníamos 25 casos de mastitis tóxica”, recuerda. “Con la secadora en funcionamiento este año, hasta ahora no tuvimos ninguno”.

Con respecto a la cifra de células somáticas, Jensen indica que en Five Star Dairy tienen un promedio de 120.000.

“Parece que tiende a bajar continuamente”, dice.

Además, afirma que el material de cama más seco es más suave y no se congela en los establos. También notó mejoras en el aspecto general de las vacas que pueden atribuirse a una cama más seca.

“Las vacas lucen más limpias en los establos”, dice. “Cuando las vacas permanecen echadas en una cama húmeda, el material no es tan absorbente”.

Jensen está complacido con su decisión de instalar la secadora de camas de McLanahan. Y agrega que, al observar el estado de las vacas, resulta evidente que la secadora de camas funciona muy bien.

“Para mí, es una medida proactiva que me permite facilitarles el trabajo a todos en la lechería” concluye.